Incultura general. La tragicomedia de la educación superior en el Perú

El programa “Al Sexto Día” de Panamericana Televisión ha sacado una nota en la que hacen a jóvenes estudiantes de universidades e institutos superiores peruanos una serie de preguntas de “cultura general”. Este es el vídeo:

Este vídeo, por supuesto, se presta para la burla cómica, sin embargo, en su grotesca exageración que no es actuada sino real, hace evidente la lamentable situación de la educación peruana. Tampoco se trata de colocar el acento en un memorismo acrítico, que es otra de las taras difíciles de erradicar de nuestros programas educativos, pero las preguntas hechas requerían sólo de mínimos conocimientos históricos y de actualidad sin los cuales no hay posibilidad de capacidad crítica alguna, pues, por ejemplo, si se piensa que la independencia del Perú ocurrió en 1982 (dos respuestas), cómo podría esperarse que esos jóvenes saquen lecciones de nuestros 190 años de vida republicana. O si se cree que en el Perú tenemos 6 mil habitantes (ni siquiera la décima parte de la población de Lima) y que los departamentos de nuestra división política son 70, cómo esperar que esos jóvenes puedan tener una idea siquiera aproximada de la dimensión de lo que ocurre en el país (especialmente fuera de Lima). Y eso sin contar con la falta del más básico criterio matemático que lleva a una persona a decir que somos en total 6 mil peruanos; entonces, en un concierto en el Estadio Nacional, donde se reúnen 35 mil personas, ¿habría 29 mil extranjeros visitándonos?…

El problema de la educación es complejo, qué duda cabe, pero lo que aquí observamos incide en diagnósticos que ya conocemos y con los cuales nuestros políticos no han hecho realmente nada. Entre ellos podría anotar tres que he observado en mi trabajo escolar y universitario:

1. La calidad de la educación escolar ha decrecido considerablemente. Ante los últimos informes internacionales que indicaban nuestras graves deficiencias en razonamiento verbal y matemático, la estrategia ministerial ha sido reforzar esas dos áreas y el idioma inglés, descuidando de manera más severa aun otras áreas sin las cuales no es posible obtener una formación integral. Por otro lado, las mejoras en esas dos áreas no han sido notorias porque incluso ellas están mal enfocadas.

2. El avance tecnológico demanda mejorar las habilidades en tecnologías de la información, pero eso difícilmente puede lograrse sólo agenciando a los niños una computadora personal, sin prepararlos para procesar críticamente la nueva información a la que acceden. Ello sin mencionar el facilismo que está allí involucrado y que impide el hábito en la investigación cuidadosa, en la consulta de diversas fuentes y en la lectura compleja.

3. Un período clave pero nefasto en nuestra historia, en lo que a educación superior se refiere, fue cuando empezamos a valorar la educación universitaria por encima de la técnica y de todo otro tipo de formación. El momento en que la Escuela de Ingenieros se convirtió en la Universidad Nacional de Ingeniería es un ejemplo que nos da una fecha aproximada de ello. ¿Qué fue lo que esto produjo? Por un lado, que empezaran a multiplicarse -con intereses políticos de por medio- las universidades en todo el país, sin los respectivos cuidados en la preservación de la calidad educativa, y abriendo sucursales con una calidad más deficiente aún. Por otro lado, una buena medida de la educación escolar se volvió meramente pre-universitaria (hay incluso “colegios pre-universitarios”), se descuidaron las necesidades técnicas del mercado laboral, las escuelas artísticas cayeron en la ignominia (de la que aún no salen totalmente) y las universidades empezaron a competir entre ellas más como empresas que como instituciones educativas.

La idea de que la educación universitaria es la mejor, y que por lo tanto todos debieran seguirla, es uno de los prejuicios más fuertemente instalados en nuestra sociedad. Pero es eso: sólo un prejuicio torpe y sumamente dañino. Al punto que el vídeo en cuestión nos lo muestra con una dosis de humor pero también de drama, y apenas rozando lo más superficial del nivel de nuestros estudiantes universitarios: aquello que se suele llamar “cultura general” y que, sin embargo, parece en nuestros días de expansión informativa lo menos general. Causa risa escuchar esas respuestas, sin duda, pero la sonrisa se me desdibuja cuando empiezo a imaginar a algunos de esos jóvenes como nuestros futuros tecnócratas y funcionarios, completamente sumergidos en las burbujas para las cuales fueron instruidos mecánicamente, sin capacidad crítica, sin formación del carácter y para el diálogo con el otro, e incapaces de percibir y comprender lo que ocurre en los “70 departamentos” del Perú.

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Una respuesta a “Incultura general. La tragicomedia de la educación superior en el Perú

  1. que verguenza no saben lo basico y como dice la periodista como es q ingresaron a la universidad si supuestamente tienes q dar un examen
    tenemos q reflexionar estudiar y leer para sacar al peru de la situacion en la q esta en cuanto a educacion, pero como siempre todo se centra en lima, por q no ir a las demas regiones y consultar, no todos los universitarios somos asi.
    saludos desde Arequipa y especificamente de la UNSA

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